El viernes, 26 de febrero, un organismo de la ONU informó de que la disminución de la poblaciones de muchas abejas, mariposas y otras especies de insectos supone una amenaza para los principales cultivos del mundo y para la biodiversidad global. Los científicos no están seguros de qué factores son los causantes de la merma de la población, lo que dificulta más el problema a los legisladores.

Según un estudio de la Plataforma Intergubernamental Científico-Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), la reducción de polinizadores –entre los que se incluye una amplia gama de otros insectos, murciélagos, aves y otros animales– se ha detectado en el noroeste de Europa, Norteamérica y otras partes del mundo.

El primer estudio del mundo de este tipo sostiene que las posibles causas incluyen la pérdida de hábitats, los plaguicidas, la polución, las especies invasoras, los patógenos, el cambio climático y la expansión de vastas explotaciones dedicadas a un solo producto, lo que suprime la biodiversidad.

La IPBES se fundó bajo los auspicios de la ONU en 2012, para evaluar el estado global de la biodiversidad.

La plataforma señala que las poblaciones sanas de estos animales son esenciales para garantizar una producción estable de fruta y hortalizas, mientras se acrecienta la preocupación por el reto de alimentar a la población mundial en las próximas décadas.

Entre sus hallazgos, señala que la polinización animal es el responsable directo de entre el 5 y el 8 por ciento de la producción agrícola global por volumen, lo que supone entre 235.000 y 577.000 millones de dólares en valor cada año.

Sin embargo, más de tres cuartas partes de los “principales tipos de cultivos agrícolas del mundo” también depende en cierta medida de la polinización animal para la productividad y el rendimiento.

El estudio es el resultado del trabajo de casi 80 científicos de todo el mundo y fue presentado en una reunión de la IPBES en Kuala Lumpur.

En Europa, el 9 por ciento de las especies de abejas y mariposas están en peligro de extinción y las poblaciones están disminuyendo en el 37 por ciento de las especies de abejas y el 31 por ciento en las especies de mariposas de las que existen suficientes datos disponibles, indica la IPBES.

En algunos lugares de Europa, podrían estar amenazadas más del 40 por ciento de las especies de abejas.

La falta de datos ha frustrado los esfuerzos por evaluar la situación en Latinoamérica, Asia y África, pero se sospecha que en esas regiones podrían estar actuando los mismos causantes.

Entre las medidas políticas, podría estar la simple plantación de más flores, en opinión del grupo.

No obstante, también menciona una mejor protección general de los entornos naturales y los ecosistemas, limitar el alcance de la agricultura intensiva, impulsar la agricultura sostenible y encontrar alternativas a los plaguicidas, apunta la IPBES.

Fuente: news.yahoo.com